La esfinge de los
hielos; Julio Verne
A veces creo que estoy descuidando a mis lectores más jóvenes;
¡es mentira!; para los recién llegados he de comentar que las
visitas a las páginas de La Saga Crepúsculo de
la escritora Stephenie Meyer: Crepúsculo,
Eclipse, Luna Nueva y Amanecer tienen un contador de más de 300
visitas. Otra página muy visitada por los amantes de los vampiros
modernos, (demasiado modernos, con cuerpos de bailarines y
Lolitas de barra de bar, que casi me dan ganas de arrojarme a sus
brazos), es la saga de la escritora Rachel Caine
con los muchachos de Los Vampiros de
Morganville. Otra saga a tener en consideración, a mi
gusto lejos... pero muy lejos, es Harry Potter y
sus amigos con cara de lechuza, las baritas mágicas y las capas
de fantasmas sin cadenas... Pero al final su escritora J.
K. Rowling disfruta de una abultada suma de millones
siendo una referencia en la literatura juvenil del siglo XX.
Al lado de los libros de colmillos de lobos y chupasangres,
arrinconada entre las estanterías, igual que un guerrero
templario mostrando pecho y luchando contra estos rostros pálidos
mediáticos, están los trabajos de la escritora española
Laura Gallego Garcia
http://www.lauragallego.com; Crónicas de la torre; Memorias de
Idhún; Alas de Fuego; Alas Negras; Finis Mundi; Dos velas para el
diablo; Donde los arboles cantan y doscientos
trabajos más, que por supuesto, me gustan más que el mormoso soso
e insípido personaje masculino de Chesprusculo... ¡para gustos
los colores! ¡No insultes que te estoy escuchando!
Más al fondo de las estanterías, entre más vampiros y huesos
bailarines, se encuentra una literatura juvenil más clásica: Las
aventuras del capitán Hatteras (1866), Los hijos del capitán
Grant (trilogía, 1868-1870), En torno a la luna (1870), La isla
misteriosa (1874), Miguel Strogoff (1876), Un capitán de quince
años (1878), Las tribulaciones de un chino en China (1879), El
faro del fin del mundo (1881) y Los viajes del capitán Cook
(1896), Veinte mil leguas de viaje submarino; La vuelta al mundo
en ochenta días , estos títulos son del fantástico y secretísimo
(hay un artículo sobre este tema) escritor de ciencia ficción
Julio Verne. Más difícil de encontrar en las
librerías son los trabajos del educador y aventurero alemán
Karl May: La montaña de oro; En la boca del
lobo; La venganza de Winnetou; Los piratas del mar rojo y muchos
títulos más, por los que Karl May es conocido en
la literatura anglosajona y es un referente en los Estados
Unidos.
Repasando a los clásicos no puedo dejar en el tintero a
Sir Arthur Conan Doyle y su famoso personaje
detective Sherlock Holmes y su amigo, el Dr.
Watson: Escándalo en Bohemia, La Liga de los Pelirrojos, Un caso
de identidad, El misterio del valle Boscombe, Las cinco semillas
de naranja, El hombre del labio torcido, El carbunclo azul, La
banda de lunares, El dedo pulgar del ingeniero, El aristócrata
solterón, La diadema de berilos, El misterio de Copper Beeches .
Y para no liar más a los lectores dejo aquí otro clásico, el
escritor J. R. R. Tolkien y su trilogía del
El señor de los anillos. «Tres anillos para los
reyes elfos bajo el cielo. Siete para los señores enanos en casas
de piedra. Nueve para los hombres mortales condenados a morir.
Uno para el «Señor oscuro», sobre el trono oscuro en la tierra de
Mordor donde se extienden las Sombras. Un Anillo para gobernarlos
a todos. Un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a
todos y atarlos en las tinieblas en la tierra de Mordor donde se
extienden las sombras». El Señor de los anillos...
Después de este repaso literario, después de exponer mis gustos,
repito... gustos personales, quiero a los lectores exponer
(hipérbaton) un resumen o sinopsis del libro La esfinge
de los hielos del escritor Julio Verne
(1828-1905) ¡Alucina vecina! ¿Qué tiene de especial este libro
escrito por Julio Verne? Pues abre las orejas que te lo cuento:
La esfinge de los hielos está escrita en
el año 1897 y he de comentar que Julio Verne sufre un atentado
familiar (familiar porque es su sobrino Gastón Verne quien
dispara dos tiros al escritor en el año 1886), dejando a Julio
Verne postrado, pero no impedido para deleitar a su público; de
esta época son los libros: La señora Branican, El castillo de los
Carpatos, Frente a la bandera y La esfinge de los hielos, pero lo
especial de esta novela es en realidad, que es una continuación
de otra novela: Narración de Arthur Gordon Pym
del escritor... (Pongo puntos suspensivos para que se luzca quien
lo sepa), ¡Sí!, ¡Sí!... Edgard Allan Poe
¡Tachan!; el escritor norteamericano nacido en Boston (1809-1849)
que más influenció en la literatura del siglo XIX; escritor,
crítico, poeta y periodista romántico, que es admirado en Europa
por su carisma y rebeldía (falleció a causa del alcohol y las
drogas), a las últimas consecuencias en la vida tanto como su
obra. Comento aquí que Edgard Allan Poe ejerció
gran influencia en la literatura simbolista francesa y a través
de ésta en el surrealismo, son imitadores y seguidores suyos toda
la literatura de fantasmas victoriana y, en mayor o menor medida
autores tan dispares e importantes como Charles Baudelaire (Las
flores del mal); Fedor Dostoyevski (Memorias del subsuelo),Franz
Kafka(Metamorfosis) H. P. Lovecraft, Ambrose Bierce, Guy de
Maupassant, Thomas Mann, Jorge Luis Borges, Clemente Palma, Julio
Cortázar, etc.
La referencia para encontrar el gusto común entre Edgard
Allan Poe y Julio Verne está en su predilección por los
temas cercanos al esoterismo y las redacciones visionarias: Poe
hizo incursiones igual que Julio Verne en campos tan heterogéneos
como la cosmología, la criptografía y el mesmerismo. Cuando en
1864 Julio Verne escribe un artículo sobre Edgar Allan Poe en la
revista Musée des familles, el relato de la Narración de
Arthur Gordon Pym es repasado, investigado y analizado
someramente por el joven escritor francés... años después Julio
Verne sigue las aventuras de los personajes de Edgar Allan Poe en
su novela La esfinge de los hielos... La novela comienza
así: A la memoria de Edgard Allan Poe...
Así comienza el libro del más genial visionario de la literatura
mundial: escritor, dramaturgo, compositor de operas, periodista,
científico, visionario, esotérico, moderno, locuaz y padre de la
ciencia ficción Jules Gabriel Verne (Nantes, 8
de febrero de 1828 – Amiens, 24 de marzo de 1905), ( Yo con sólo
oír su nombre casi me pongo de rodillas), conocido en los países
de lengua española como Julio Verne, es el
escritor francés de novelas de aventuras considerado junto a
H. G. Wells uno de los padres de la ciencia
ficción. Es el segundo autor más traducido de todos los tiempos,
después de Agatha Christie, con 4.185 traducciones. Miles de
entradas vendidas en las salas de cine desde la película muda y
en blanco y negro Viaje a la Luna (Le Voyage
dans la Lune 1902) del director Georges Mèliés y probablemente el
escritor del que más obras literarias han sido adaptadas al cine.
Un visionario que predijo con gran exactitud en sus relatos
fantásticos la aparición de algunos de los productos generados
por el avance tecnológico del siglo XX, como la televisión, los
helicópteros, los submarinos, las naves espaciales, la
iluminación de las ciudades, los buzos con escafandra, el
magnetismo de los motores eléctricos, las armas de destrucción
masiva (Ante la bandera); en su novela de la Tierra a la Luna
(1866) profetizó la llegada a la Luna, el lugar de lanzamiento (
Estados Unidos Apolo XIII) y la velocidad de escape. En 1902
Julio Verne sufre un ataque de cataras y fallece en 1905 por un
ataque de diabetes. Fue condecorado con la Legión de Honor por
sus aportes a la educación y a la ciencia. Pero hay más: las
leyendas sobre la masonería, los Rosacruz, el esoterismo y la
anticipación hacen que Julio Verne siga siendo la leyenda
literaria por descubrir... su extraño panteón, su tumba
enigmática en el cementerio de La Madeleine (Amiens, Francia) es
visitada por curiosos y seguidores de todo el mundo.
Página de actualidad: http://www.planetabenitez.com/prensa/julio-verne.htm
Vuelvo a comentar que si alguien quiere ampliar un tema literario
(de producción industrial también), estoy a su entera
disposición... con tiempo pero a su disposición. Gracias y un
cordial saludo.
John Jammes Danwcer (Seudónimo literario)