
Sofistas y progrymnásmata.
Notas del autor.
Ahora que nos vemos en la tesitura de tener que tratar y votar a estos que considero unos pobres políticos, mediocres de miras y algo falsos,- perdonen ustedes pero viendo los titulares del periódico me caliento y ...- vamos a hablar de aquellos que hace muchos años están en una altura elevada y para nuestra suerte, aún, nos envían ejemplos de luz, cuando con nuestras manos acariciamos hojas de conocimiento y razón donde para la existencia del hombre, sus ideas han quedado plasmadas.
En este artículo vamos a aclarar conceptos y referencias filosóficas, no puedo ser más amplio, cada uno tendrá que ampliar los conceptos. Mi único deseo, por mi parte, es tener ordenados mis pequeños apuntes y a su vez, que sean útiles o guias para los que en este mundo se adentran.
Índice:
- EL SABER FILOSÓFICO
- RETÓRICA Y PROGYMNÁSMATA
- LA FILOSOFÍA PRESOCRÁTICA
- RETÓRICA Y EJERCICIOS.
El saber filosófico.
Con el termino filosofía se engloba de ordinario un conjunto de reflexiones centradas principalmente en torno al hombre y no sobre las cosas. La filosofía es escultural y es humanista. El hombre - con letras mayúsculas - es algo más que <<aisthesis>>, sensaciones y que <<empeiría>>, experiencia o retención ordenada de lo sentido. El ser humano trasciende la animalidad con la <<tékhne>> - técnica>> y sus ganas de conocimiento, de saber, le han llevado a unas reflexiones y a unos sectores llamados cultura que engloban lenguaje, moral, derecho, política, modales, arte, técnica, religión , filosofía...
El vocablo filosofía nos llega del griego a nuestros tiempos como el <<gusto del saber>>. Un <<sophós>> era una ser sabio, un ser que sabía o tenía conocimientos en algún menester y que además... era capaz de trasladar a sus prójimos su conocimiento. Pero los <<sophoí>> - sabios - eran aquellos que sabían acerca de lo más importante: acerca del universo y de la vida de los ciudadanos, la sabiduría <<sophía>> les daba derecho al gobierno. Ref. Herodoto, Solón, Sócrates. <<Filo>> es el amor: el querer encontrar esa necesidad, ese vacío, esa inquietud, el saber. Sócrates y sus acompañantes aseguraban que: << sé que no se nada>>; éste es el inicio de la búsqueda, la cruzada personal para reflexionar, ¿Quién soy? ¿Qué es el hombre? , y a la vez el hombre no puede vivir a medio camino y quedarse en <<doxa>> - la mera opinión - el hombre busca la verdad <<alétheia>>. "La filosofía es el desesperante renacer de la verdad".
Los políticos de ayer a los monos con traje de este tiempo nuestro.
Los sofistas eran en el renacer cultural de "Grecia", hombres sabios de educación y de saber hacer buen gobierno. Durante el siglo I a C. se da el origen del movimiento aticista. Definición: Delicadeza y elegancia que caracterizaba a los escritores y oradores de la Grecia clásica imitando y correspondiendo a los sabios sofistas antiguos. Por descontado, cualquier escritor que busca la belleza en cualquier época o lugar también es un aticista. Este renacer estilístico se mantiene en la época de los grandes emperadores Adriano, Antonino Pío y Marco Aurelio, destacando entre muchos grandes oradores Escopeliano, Polemón, Herodes Ático y Arístides. Denominándolos segundos sofistas. Los sofistas griegos considerados maestros o siete sabios eran:
-Cleóbulo de Lindos, 600 a.C. "Aceptar una injusticia no es una virtud, sino todo lo contrario".
-Solón de Atenas. Legislador. "La sociedad está bien ordenada cuando los ciudadanos obedecen a los magistrados, y los magistrados a las leyes".
-Quilón de Esparta. "Si confieres un beneficio, nunca lo recuerdes; si lo recibes, nunca lo olvides".
-Bías de Priene. "omnia mea mecum porto" "todas las cosas mías las llevo conmigo".
-Tales de Mileto. 644- 526 a.c. Matemático. "La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás".
-Pitaco de Mitilene.650 a.c. Gobernante. "¿Queréis conocer a un hombre? Investidle de un gran poder".
-Periandro de Corinto. "Nada hagas que sea vergonzoso, ni en presencia de los otros ni en secreto. Que sea tu primera ley el respetarte a ti mismo"
Todos ellos de reconocido prestigio en los oficios de educadores y muchos de ellos iluminadores de mentes políticas y castrenses. Sócrates se refiere a ellos en un cuento mitológico como "la humildad es la madre de la sabiduría". He querido dejar unas perlas para que sean - el que quiera- pulidas. Y ahora, no vamos a tratar más en este artículo de mitología sino de retórica y progymnásmata.
PROGYMNÁSMATA. Definición: Ejercicios preparatorios de retórica.
Muchos han sido los escritores que han buscado espejos en los que reflejar, no sus ideas y argumentos , sino las maneras de estructurar su obra. El "logos" la palabra ha de ser clara, adornada y límpia . Estructurados los momentos, medidos los ritmos y suaves los golpes de nuestros pensamientos. Lento, cálido y arrullado el lector, sus pensamientos e intenciones han de ser transformada a su voluntad en busca del desenlace. No es lo mismo el exordio, proemio, prefacio, prólogo y no es igual una fábula que el más retocado y dágtil de los vituperios.
Ayudado por los escritos traducidos de Téon, Hermógenes y Aftonio, vamos a realizar un estudio de las técnicas de retórica utilizadas por estos escritores y comentarles a título personal que en poco difiere sus tratados y definiciones. Sin embargo, sí que he encontrado diferencias en relacción con textos de la "Rhetorica ad Hrennium", así como con varios trabajos literarios que tratan del estudio del trivium literario, gramática, dialéctica y retórica.
En concreto, hablando de rhetorica, el ars bene dicendi, la técnica de expresarse de una manera adecuada para lograr la persuasión del destinatario, donde inicialmente, se distinguian tres generos oratorios: judicial, ( genus iudiciale), deliberativo (deliberatium) y demostrativo o epidíctico(genus demonstrativum). Durante la Edad Media a los generos clásicos de oratoria se le unirán los Ars praedicandi ( técnica de elaborar sermones), Ars dictandi ( el arte de escribir cartas) y el Ars poetriae ( los tratados retóricos que conjugan preceptos gramaticales, métricos que sirven a los poetas). Debemos distinguir entre los generos literarios y retóricos o juntar todos, pues en todos ellos debemos de preparar el discurso a transmitir a nuestros oyentes (inventio, elocutio y dispositio). Si... el orador debe preparar por escrito los contenidos del discurso( el inventio, el hallazgo) y en concreto el elocutio( forma de expresar verbalmente de manera adecuada la materias del inventio) es decir "el estilo" o registros utilizados: genus humile, medium et sublime, obligatoriamente llegaremos a los tópico, los lugares y las cualidades de la elocución , puritas, perspicuitas y ornatos, y en las cualidades del ornatus: tropos, figuras y compositio.
Perdonen ustedes si vamos muy deprisa, a los que se mareen... caquen ustedes sus rostros por la ventana... lo siento.
Hablaremos de generos literarios a la clasificación de las obras, algo enrevesado y dificil. Según Aristóteles eran tres: lírico, épico y dramático. Al final del mundo helénico se diferenciaban ya en drámatico( comedia, tragedia, auto, paso, entremes...) Lírico (Oda, poesia destinada a la admiración y exaltación de lugar o persona. Himno, alabanza poetica. Anacreontica, verso en arte mayor de los placeres de la vida. Epitalamio, poesia destinada para las bodas. Peán, poesia destinada a Apolo, alba religioso, canción, bailada...) Didáctico( epístola, diálogo, tratado, fábula...) y aquí empieza el problema. Narrativo(cuento corto, cuento largo, novela...) poético( égloga, composición poética que ensalza e idealiza la vida de los pastores y del campo. elegia, composición poetica que lamenta la muerte de un ser querido o admirado la Oda, poema lírico... ¿lírico o poético? En la obras èpicas támbien aparecen composiciones poéticas y en otros tratados se habla de la prosa poética.
Los tópicos o lugares son la red organizada de ideas donde el escritor encuentra las posibilidades para su obra, (loci) es el lugar o tópico. Referente a personas: Sabiduria y valor (épicos) sapientia et fortitudo. Humilitas ( manifestación de la humildad), analogías naúticas y elogio personal. Referente a cosas: exordio, la vida como libro( ut pictura poesis), el espacio, la lamentación, el tiempo(carpe diem, aprovecha el momento no lo malgastes) contemptus mundi ( alejamiento y desprecio del mundo terrenal), la comparación ...
Los tropos. En la lengua ordinaria cada palabra corresponde a un concepto, pero en el registro oratorio, el ornatus, al modificar la configuración estilística, la palabra no corresponde a un concepto concreto, sino al concepto expresado por el escritor, ejemplo: diente, diente de ajo, de boca, forma de una piedra, parte de un engranaje, cresta y fondo de una sierra... según su semejanza, su alusión, su pensamiento o contradiccion... Metáfora, alegoría, hipérbole, metonimia, sinépdoque, antonomasia, enfasis, ironia, sarcasmo.
Figuras de dicción y de pensamiento.Son vocablos utilizados en acepciones apropiadas de acuerdo con la lengua común, pero... algunas veces se alejan de las normas usuales. Son figuras de dicción: metaplasmo: prótesis, sícopa, diástoles, sístole, diéresis... repetición: aliteración, anáfora, dirivatio, parason...de omisión: zeugma, asíndeton, elipse... de posición: hipérbaton, anástrofe, tmesis... Son figuras de pensamiento: amplificación: paráfrasis, digresión...de acumulación: epíteto, epífrasis, enumeración...de definición y descripción: prosopografía, etopeya, pragmatografía, topografía, cronografía, evidentia...de diálogo y argumentación: apóstrofe, exclamación, optación, comparación, simil, concessio, sentencia.. de ficción: personificación, idolopeya, percontatio...
Bibliografia:
Herennium de ratione dicenti ( Rhetorica ad Herennium. Anonimo.
De inventione. Cicerón. (griego -español)
Histoire de l'education dans l´Antiquité.
Ejercicios de retórica. Teón, Hermogenes y Aftonio.
Ejercicios de retórica Alfonso de Torres.
La Narratiuncula en los progrinonasmatas de A.Lulo.
Ejercicios de retórica. Teón de Alejandría.
Los ejercicios retóricos: etopeya, ékfrasis y encomio. ..Estos son unos apuntes, no sé si existe el libro como tal.
Notas biográficas.
-Elio Teón. Fue contemporáneo de Quintiliano y por lo tanto vivió en el s. I a. C. Teón, alejandrino, escribió un tratado retórico, "Acerca de los ejercicios preparatorios". Un Comentario a Jenofonte, a Isócrates y a Demóstenes, "Declamaciones retóricas y Cuestiones..."
-Hermógenes. La fuente más importante de la vida de Hermógenes la representa Filóstrato. Lucio Flavio Filóstrato, filósofo y orador griego 170-249 a.C. Hermógenes tuvo la desgracia en tiempos de Marco Aurelio de perder sus facultades y talento al llegar a una edad adulta "La Suda" (3046). Destacando su trabajo Téchne rhetoriké. Sólo nos han llegado a nuestros días las cuatro obras: Peri heureseos, Perì methódou, Perì deinotetetos, Perì stáseon y Perì ideon.
-Aftonio. Es muy poco lo que se sabe de Aftonio, procedente de Antioquía, fue discípulo de los sofistas Libanio y Fasganio, creando una obra denominada "Introducción a la retórica de Hermógenes"
Disciplinas humanisticas: Figuras retóricas y géneros literarios.
Las disciplinas linguisticas eran las distintas modalidades de discurso retórico en las cuales el alumno debía de demostrar su conocimiento y la aplicación de lugares y figuras retóricas en sus alocuciones oratorias... ¡casi nada, saben ustedes...!
1-Fábula. 2- Narración. 3 -Chria. 4-Sentencia. 5- Refutación. 6- Confirmación. 7-Lugar Común. 8 -Encomio. 9-Vituperio. 10- Comparación. 11-Etopeya. 12 -Descripción. 13- Tesis. 14 -Propuesta de Ley. 15- Alabanza.
- Fábula Los oradores la utilizaron a causa de su moraleja. Definición.Denominaciones: sibarítica, cilicia y cipria, pero sobre todo se denominan "esópicas".Géneros: verbales (referidas a hombres), morales (referidas a animales) y mixtas.Moraleja: se dividen enpromitio y epimitio.Ejemplo: Fábula moral de las hormigas.
- Relato. Definición.Diferencias entre relato y narración.Géneros: Dramático, histórico y civil. Elementos del relato: personaje, hecho tiempo, lugar, modo y causa.Virtudes: claridad, concisión, verosimilitud, pureza y corrección lingüística.Ejemplo: relato relativo a la rosa.
- Chría. Definición: Explicación etimológica.Géneros: verbales, de hechos y mixtas.Elaboración.Comprende los siguientes apartados: encomio, paráfrasis, causa, argumento contrario, símil, ejemplo, testimonio de los antiguos y epílogo breve. Ejemplo: "Isócrates dijo que la raíz de la educación es amarga, pero dulces sus frutos.
- Sentencia. Definición. Tipos: exhortativas, disuasorias, enunciativas, simples, compuestas, verosímiles, verdaderas e hiperbólicas.Elaboración igual a la Chría.Diferencias entre sentencia y Chría. Ejemplo: sentencia exhortativa tomada de Teognis.
- Refutación.Definición:Objetos que se han de refutar: ni los más evidentes ni los enteramente imposibles. Elaboración: crítica, exposición y argumentación basada en principios.Ejemplo: no es posible la historia basada en Dafne.
- Confirmación.Definición: Objetos que se han de confirmar.Elaboración: alabanza, exposición y argumentación basada en la claridad, verisimilitud, posibilidad, consecuencia, adecuación y conveniencia.Ejemplo: es posible la historia basada en Dafne.
- Lugar común.Definición: Se parece a la segunda intervención del orador, deuterología, y al epílogo por lo que no tiene proemio.Elaboración: proemio, aunque no tiene, se utiliza porque el ejercicio está destinado a los jóvenes, argumento contrario, exposición, comparación, intención, digresión, rechazo de la compasión y principios de argumentación finales: legalidad, justicia, utilidad, posibilidad, reputación y consecuencias. Ejemplo: lugar común contra un tirano.
- Encomio.Definición.Diferencias entre encomio e himno y alabanza.Tipos de encomio: elaboración que comprenda los siguientes elementos: proemio, linaje, educación, acciones, comparación y epílogo.Ejemplo: encomio de Tucídides y de la sabiduría.
- Vituperio los sinonimos son: difamar, deshonrar y ofender.Definición: Diferencias entre vituperio y lugar común.Tipos: de cosas, de personajes, de épocas y lugares...Elaboración semejante a la del encomio.Ejemplo: vituperio de Filipo.
- Comparación.Definición: La comparación se ha de hacer de un elemento con otro y no de dos entidades.Ejemplo: comparación entre Aquiles y Héctor.
- Etopeya.Definición: etopeya, idolopeya y prosopopeya.Géneros: emotivas, morales y mixtas. Elaboración a partir del tiempo pasado presente y futuro.Estilo: claro, conciso, florido, suelto y libre de artificio y figura.Ejemplo: ¿Que palabras pronunciaría Níobe cuando sus hijos yacían muertos?
- Descripción.Definición: Tipos: de personajes, de acciones, de épocas, de animales, de plantas.Elaboración: si es de personas se hará desde la cabeza a los pies, si es de acciones de las circunstancias posteriores hasta las contemporáneas.Géneros.Estilos: suelto, adorado con distintas figuras y vivido.Ejemplo: descripción del templo de Alejandría con la acrópolis.
- Tesis.Definición: Géneros: civiles y teóricas.Diferencias entre tesis e hipótesis.Admite replica y refutación. Elaboración: se divide en la insinuación y los principios de argumentación finales: legalidad, justicia, utilidad y posibilidad. Ejemplo: ¿es conveniente casarse?
- Propuesta de ley. Definición: Se halla a camino entre la tesis y la hipótesis.Tipos: defensa y rechazo de una ley establecida.Elaboración: proemios, argumento contrario y principios de argumentación finales; legalidad, justicia, utilidad y posibilidad. Ejemplo: rechazo a la ley que ordena que el adúltero cogido en flagrante delito sea muerto.
- Exordio. Definición: Introducción a un razonamiento u obra literaria.
LA FILOSOFÍA PRESOCRÁTICA
La filosofía presocrática comprende a un conjunto de filósofos griegos anteriores a Sócrates que intentaban dar una explicación lógica al universo. Entre los pioneros originarios de la costa de Jonia fueron llamados físicos por preocuparse en temas de la naturaleza (Phycis) otros sin embargo, los itálicos originarios de la magna Grecia orientaron sus preocupaciones en las matemáticas y la lógica.
Existen diferentas entre las dos formas de buscar una explicación racional del universo, la diferencia consiste en que los filósofos de la filosofía presocrática intenta un racionamiento en vez de la mitología de Homero y Hesíodo. Todos los postuladores parten de los elementos y el nacimiento del mundo el Arjé (arkhe) fuente principio u origen es un significado de la filosofía griega del comienzo del mundo y el principio de todas las cosas.
Tales argumentaban que el agua era la esencia y el inicio de todas las cosas. De toda vida formando la escuela de Miletos donde como Anasimandro promulgaba que el Arjé era el Ápeiron, lo total, lo indeterminado, mientras Anaximides promulgaba que era el aire.
Seguidamente la escuela de Pitágoras, caracterizaban el Arjé con los números. Heráclito se refería a los elementos naturales proponiendo al fuego. Pensamientos opuestos al "modismo"- mónada- que hace referencia a un solo elemento de arjé, opuesto al pluralismo.
Un importante pluralista fue Empedocles que promulgaba la existencia de cuatro elementos fuego, tierra aire y agua. Otro importante pluralista presocrático fue Demócrito, argumentando la existencia de átomos o partículas móviles que ni se crean ni se destruyen.
Si bien el pensamiento griego concebía que el nacimiento del universo no es de la nada sino, que el universos es un elemento común dentro de lo natural naturaleza y a partir del cual luego se formaría el resto.
Por otro lado Empedocles se postulaba por los cuatro elementos y dos más, el amor y la lucha.
Cronología:

Aristóteles fue el primero en referirse a los filósofos como físicos y les atribuyo la búsqueda del inicio del universo. Tal podría ser el caso de Heráclito, quien podría utilizar el fuego como símbolo para representar el devenir "...fuego que se enciende según medida y se apaga según medida".
RETÓRICA
EL ARTE DE HABLAR BIEN Y CONVENCER.
Sofismo y ejercicios retóricos. Platón, Aristóteles, Cicerón y Quintiliano. Escrito por Santiago A. López de Navia.
Platón (427- 347 a.C.) su discípulo Aristóteles (384-322 a.C.), Cicerón (106-43 a.C.) y Quintiliano (30-95 d.C.) son cuatro autores fundamentales para comprender la historia universal del saber.
"Ya no basta con saber. Es prioritario también saber decir lo que se sabe, tarea acaso un poco más fácil que la de guardar prudente silencio sobre todo aquello que se desconoce. No en vano, una de las virtudes esenciales y mas difíciles del buen orador es la prudencia"
La retórica nace de la mano de la democracia que asoma a la historia con el final de la tiranía, tras la muerte de Hierón en el año 468 a.C. y la expulsión de Sicilia de Trasibulo dos años mas tarde. Al calor de la nueva libertad surgieron enfrentamientos motivados por las reivindicación de los derechos violados por los déspotas, de modo que la mejor solución en las discrepancias se alcanzaba mediante procesos de naturaleza judicial en los que se suscitaron las primeras modalidades de discurso forense, circunstancia que provoca que el derecho se convierta en el padrino legitimo de la retórica. El madrinazgo de la democracia a su vez, posibilitó el nacimiento del discurso político, en virtud del cual se practicaba la discusión pública motivada por criterios ideológicamente enfrentados.
La isegoría, es decir, la igualdad de todos los ciudadanos a la hora de ejercer públicamente su derecho a la palabra.
Obras de referencia en el libro.
El encomio de Elena.(Gorgias)
Gorgias es uno de los diálogos de Platón correspondiente a su fase intermedia que trata sobre la retórica.
Ornato de la ciudad es el coraje varonil, del cuerpo la belleza, del alma la sabiduría, de la acción la virtud, de la palabra la verdad. Contrario de todo esto es el desorden. Hombre y mujer, palabra y obra, ciudad y acción, lo digno de elogio se debe honrar con el elogio, lo indigno débese cubrir de vituperio. Pues el mismo error y nesciencia es vituperar lo loable, que loar lo vituperable. Empeño es del mismo hombre proclamar correctamente el deber y reprobar a quienes vituperaron a Helena, mujer en torno a la cual se ha convertido en unanimidad de palabra y de sentimiento el testimonio de todos los poetas y la fama del nombre convertido en memorial de desgracias.
Mi intención es que, dotando de una cierta lógica este discurso, acabe con la acusación de ella, que tan mala fama tiene; y poniendo de manifiesto la mentira de quienes la vituperan y mostrando la verdad haga cesar la nesciencia.
Que por naturaleza y linaje la mujer sobre la cual versa este discurso fue la primera entre los primeros hombres y mujeres, no es desconocido ni aun a pocos. En efecto, es manifiesto que su madre fue Leda y su padre auténtico un dios, el putativo un mortal, Tíndaro y Zeus: éste, puesto que lo era, lo parecía; aquél, puesto que lo representaba, era discutido; el primero el más poderoso de los hombres, el segundo el señor de todo.
Nacida de tales progenitores, poseyó una belleza parecida a una diosa; la recibió, y la poseyó sin esconder. En muchísimos provocó muchísimos deseos de amor, y con su solo cuerpo excitó a muchos cuerpos de hombres de altos designios para altas empresas, unos con grandes riquezas, otros con la gloria de la antigua nobleza, otros con el vigor de la fuerza personal, otros con la fuerza de una sabiduría adquirida; todos habían acudido por un amor codicioso de victoria y por un afán invencible de honores. Quién fue, y por qué y cómo, aquél que sació su amor casándose con Helena, no voy a decirlo. En efecto, decir a quien sabe lo que ya sabe produce credibilidad, no produce, empero, satisfacción. Omitiré, pues, en este discurso, aquella época y abordaré el comienzo del discurso que voy a pronunciar, a fin de presentar las razones por las cuales era natural que ocurriese la partida de Helena hacia Troya.
En efecto, o por disposición de la Suerte, o por disposición de los dioses, o por decreto de la Necesidad, ella lo que hizo, o arrebatada por la violencia, o persuadida por razones, (o cautivada por amor). Si, pues, se debió a la primera causa, el causante merece ser el encausado; ciertamente, el deseo de un dios es imposible de impedir por un propósito humano. De hecho, es natural que el más fuerte no sea obstaculizado por el más feble, sino que el más feble sea dominado y guiado por el más fuerte; el más fuerte guía, el más feble sigue. La divinidad es más fuerte que el hombre, en violencia, en sabiduría, en lo demás. Así, pues, si hay que imputar la responsabilidad a Fortuna o a un dios, hay que absolver a Helena del deshonor.
Si fue arrebatada por la violencia, si fue forzada contra ley, si fue violentada injustamente, es patente que el raptor es el culpable por haber hecho violencia, y que ella, la raptada, fue infortunada por haber sido violentada. Aquel bárbaro, por tanto, que emprendió una empresa bárbara, es imputable por la palabra, por la ley y por la acción: por la palabra, que sufra la acusación, por la ley, la infamia, por la acción, el castigo. Ella, violentada, privada de su patria, huérfana de sus amigos, ¿cómo no será con razón antes compadecida que difamada? Aquél hizo cosas terribles, ella las sufrió. Es justo, entonces, que se la compadezca, él que sea odiado.
Si fue la palabra lo que la convenció y engañó a su alma, tampoco en esto es difícil defenderse y disipar la culpa, de la siguiente manera:
La palabra es un gran soberano que con un cuerpo pequeñísimo y totalmente invisible realiza acciones divinas. Puede, en efecto, hacer cesar el miedo, eliminar el dolor, provocar el gozo, aumentar la compasión. Cómo sucede voy a explicarlo. Es preciso que lo explique para la opinión de los oyentes. Considero, así como lo digo, que cualquier clase de poesía es un discurso con medida; a quien la escucha penetra un escalofrío lleno de terror, una compasión que arranca las lágrimas, una codicia derretida de nostalgia; por efecto de la palabra el alma sufre un sufrimiento peculiar en relación a la suerte y al fracaso de hechos y personas ajenas.
Ea, pues, volvamos al discurso que llevamos. Los hechizos inspirados por medio de las palabras se convierten en creadores de placer, eliminadores de tristeza. Pues, mezclada con la opinión, la fuerza del encantamiento del alma la hechiza, persuade y transporta por su seducción.
Dos artes de seducción y de hechicería se inventaron: son los errores del alma y los engaños de la opinión. Cuántos han persuadido a cuántos sobre cuánto, y siguen persuadiendo forjando un discurso mentiroso. Pues si todo el mundo poseyese de todas las cosas el recuerdo de las pasadas, (la conciencia) de las presentes, la previsión de las futuras, el mismo discurso no sería como es: para nadie hay ahora la posibilidad de recordar el pasado ni de examinar el presente ni de adivinar el futuro. De manera que, sobre muchas cuestiones, la mayor parte de la gente entrega su alma a la opinión como consejera. La opinión, por ser vacilante e insegura, proyecta en quien se sirve de ella unas situaciones vacilantes e inseguras.
¿Qué motivo impide, pues, creer que Helena fue impelida por las palabras, pero no por la propia voluntad, como si fuese arrebatada por la violencia? Así se puede ver la fuerza de la persuasión: no tiene forma de inexorabilidad, pero tiene su potencia. La palabra, pues, que ha persuadido a un alma coacciona al alma que ha persuadido a cumplir los dictados y a consentir en los hechos.
Aquel, pues, que persuadió es el culpable, puesto que actuó forzando; quien obedeció es inútilmente difamada puesto que se vio forzada por la palabra. Y puesto que la persuasión, cuando se añade a la palabra, sella el alma como quiere, hay que aprender, en primer lugar, los discursos de los meteorólogos, los cuales eliminando una opinión, construyendo otra, hicieron aparecer a los ojos de la opinión cosas increíbles y obscuras; en segundo lugar, los debates oratorios forzosos en los que un solo discurso, aunque no pronunciado según verdad, pero redactado con arte, deleita y convence a una gran multitud; en tercer lugar, las contiendas de los discursos filosóficos: en ellas se pone de manifiesto con qué rapidez el pensamiento hace cambiar las creencias de la opinión. Hay una analogía entre la potencia del discurso y la regulación del alma, y entre la regulación de las medicinas eliminan de los cuerpos ciertos humores y otras otros, y unas pueden hacer cesar el dolor, pero otras la vida, así mismo, unos discursos pueden provocar pena, otros deleite, otros terror, otros disponen a los oyentes a la valentía, otros, con una cierta persuasión nefasta, drogar y seducir el alma.
Entonces, ha sido demostrado que si se la persuadió con la palabra, ella no es culpable, sino infortunada.
Pero expondré la cuarta causa con un cuarto razonamiento. Si fue, efectivamente, amor quien produjo todas estas cosas, no será difícil que sea absuelta de la culpa que se le imputa. La naturaleza de las cosas que vemos no es como nosotros queremos, sino tal como cupo a cada cosa. Por la vista el alma recibe una impresión de acuerdo con lo que son las circunstancias. Por ejemplo, si la vista repara en enemigos armados de bronce y de acero, el uno para la defensa, el otro para el ataque, se perturba y perturba el alma, hasta tal punto que a menudo, aterrorizados, huyen del peligro como si fuese inminente. Pues la fuerza de costumbre se ve percutida por el miedo producido por la vista, la cual, cuando se presenta, hace descuidar la belleza que proviene de la ley y el bien que nace de la victoria. Algunos, al ver cosas pavorosas, en aquel instante pierden las entendederas que todavía conservan: hasta tal punto el terror sofoca y elimina el intelecto. Muchos fueron a caer en vanos afanes, en terribles enfermedades, en locuras incurables: de esta manera la vista imprimió en la conciencia las imágenes de las cosas vistas. Prescindo de muchas cosas espantables; aquellas de las que prescindo son como aquellas de las que he hablado.
Además, los pintores, cuando a partir de muchos colores y volúmenes llegan a dar perfecta forma a un solo cuerpo y a una sola figura, deleitan la vista; la creación de estatuas humanas y el tallado de esculturas divinas procuran un placentero espectáculo a los ojos. Así también, ciertas cosas producen naturalmente dolor a los ojos, otras los atraen. Muchas cosas en muchos consiguen forjar amor y deseo de muchos objetos y personas. Así, pues, si la visión de Helena al gozar del cuerpo de Alejandro provocó en su alma un deseo y un impulso de amor, ¿qué maravilla hay? Si el amor es un dios que tiene la fuerza divinal de los dioses, ¿cómo será capaz, quién es más feble de eliminarlo y precaverse? Si es una enfermedad humana y una ignorancia del alma, no hemos de recriminarlo como una falta, sino considerarlo como una desgracia. Pues llega como llega, por saqueos de fortuna y no por decisión de la inteligencia, por ineluctabilidad del amor, no por artificiosas componendas.
¿Cómo, pues, se puede tener por justo el vituperio de Helena, la cual, tanto si hizo lo que hizo plenamente enamorada o persuadida por un discurso o raptada por la violencia, o bien forzada por una fuerza divina, ha de ser absuelta totalmente de la culpa? ineluctable
Eliminé con este discurso el deshonor de una mujer, me mantuve en la norma que había establecido al iniciar el discurso. Intenté abolir la injusticia del vituperio y la nescencia de la opinión. Quise escribir este discurso como un elogio de Helena, como un juego para mí.
Platón (2003). Diálogos. Obra completa en 9 volúmenes. Volumen II: Gorgias. Menéxeno. Eutidemo. Menón. Crátilo. Madrid: Editorial Gredos.
Antifonte de Atenas. Sobre la verdad (oratoria forense)
Son justos según la ley aquellos que, habiendo padecido alguna ofensa, se defienden sin ponerse ellos mismos a ofender; y los que hacen bien a sus padres, aunque éstos sean malos para con ellos; y los que conceden que la otra parte jure, sin jurar ellos mismos. Y, de esto que hemos dicho, mucho se encontraría contrario a la naturaleza; y hay en tales casos más dolor, pudiendo haber menos, y menos placer, pudiendo ser más, y se padece un mal, siendo posible no padecerlo
Discurso de Eufileto
Este discurso es pronunciado por Eufileto, un labrador ateniense, en el santuario de Apolo, donde se celebraban los juicios contra quienes reconocían haber cometido un homicidio pero, al mismo tiempo, defendían su legalidad.
Eufileto había dado muerte a Eratóstenes, seductor y amante de su esposa, a quien había sorprendido en flagrante delito de adulterio. En estos casos la costumbre era que el esposo hubiera aceptado una indemnización, lo que hizo pensar a los parientes de la víctima que el homicidio había sido por otros móviles. Por esta razón acusan a Eufileto de haber preparado una emboscada contra Eratóstenes, de haberle secuestrado en la calle y de haberle arrastrado a su casa para simular un adulterio. Además le acusan de haber arrancado a Eratóstenes sacrílegamente del hogar en el que se había refugiado dentro de la casa y, por lo tanto, de haber cometido un asesinato, por lo que se pedía para él la pena de muerte y la confiscación de sus bienes.
Eufileto refuta las acusaciones afirmando que sólo ha obedecido las leyes aplicables al caso, que son una de Dracón y otra de Solón, que autorizan al homicidio en caso de adulterio flagrante. Lisias intenta hábilmente reforzar los argumentos y seguramente Eufileto sería absuelto.
Esta obra es considerada una de las más bellas de Lisias: en ella se nos presenta a Eufileto como un hombre flemático, bondadoso y confiado, que habla sobriamente, claramente e incluso con humor. Además Lisias nos ofrece un precioso testimonio de la vida doméstica de la clase media ateniense.
1.- Contexto histórico de Jenofonte:
Con la Guerra del Peloponeso (431 -404 a.C.), el mundo griego quedó sumergido en un período de profundos cambios, del que ya no se recuperaría. El empobrecimiento de amplios sectores de la población a causa de la guerra, la destrucción de cultivos, las restricciones impuestas al comercio no fueron las únicas consecuencias del conflicto. A la efímera hegemonía espartana siguió la no menos efímera hegemonía tebana, inaugurando un período en el que la posición de Persia se manifestaba cada vez más. Fue en este momento cuando la figura del mercenario se convirtió en un recurso para la población empobrecida. El propio Jenofonte participó en la expedición militar a favor del príncipe persa Ciro, descrito en su obra Anábasis.
No obstante, en ese período de crisis de las πόλεις griegas, y de la πόλις ateniense en particular, brillaron con fuerza las figuras de Sócrates, Platón y Aristóteles.
Diez años más tarde de que los tebanos impusieran su hegemonía (371 a.C.), comenzó su declive tras la muerte de su líder Epaminondas.
No fue Persia la única que sacó provecho de tal crisis y de la fragilidad de las alianzas entre diversas πόλεις griegas. Tal debilidad permitió la expansión del reino de Macedonia, bajo el monarca Filipo II y, posteriormente, con su hijo Alejandro Magno. Nace, pues, una nueva etapa en la historia de los griegos: la época Helenística.
2.- Biografía de Jenofonte:
Nació en Atenas en el año 428 a.C. en el seno de una familia adinerada. Fue discípulo de Sócrates. Más tarde, en el 401 a.C., participó en una expedición mercenaria a las órdenes de Ciro el Joven para derrotar al hermano de éste, rey de Persia, con el apoyo de Esparta (cf. Anábasis). Jenofonte tuvo una tendencia filo-espartana, tanto que ayudó al rey lacedemonio Agesilao; esto le costó el destierro de Atenas. Esparta, sin embargo, le otorgó una propiedad en Escilunte, donde vivió hasta la derrota de los lacedemonios en la batalla de Leuctra (371 a.C.), dirigiéndose primero a Corinto y, posteriormente, a Atenas, habiéndose anulado previamente la orden de exilio. Murió alrededor del año 350 a.C. La obra literaria de Jenofonte fue prolífica y de contenido diverso, destacando las obras históricas. Se puede establecer la siguiente clasificación por temática:
a) Obras de carácter histórico-político: Anábasis, que a lo largo de 7 libros narra la fracasada expedición en ayuda del príncipe persa Ciro y el posterior regreso de los mercenarios griegos; Constitución de los lacedemonios, un elogio del sistema espartano; Helénicas, relato histórico como continuación de la obra de Tucídides sobre la guerra del Peloponeso y que extendió hasta la caída de la hegemonía tebana; Agesialo, un discurso de elogio al rey espartano, a quien presenta como un abanderado del panhelenismo.
b) Obras de carácter filosófico: La Apología de Sócrates reconstruye la defensa del pensador ante los jueces, escrita según algunos autores en respuesta a la Apología compuesta por Platón; las Memorables o Recuerdos de Sócrates, en los que mezclan datos proporcionados a partir de la "literatura socrática" anterior a Jenofonte y los propios recuerdos del autor acerca de Sócrates; el Banquetees también una obra en la que introduce diversas opiniones de Sócrates.
c) Obras didácticas: La Ciropedia, novela histórica compuesta por 8 libros, con Ciro el viejo como protagonista, que contiene numerosas opiniones acerca de la política con una finalidad moral; el Cinegético es un tratado de caza, en el que se insiste en su valor educativo en el desarrollo del carácter y como entrenamiento para la guerra; Sobre la equitación, acerca de la maestría de montar a caballo; Hipárquico, versa sobre los deberes de un oficial de caballería; Hierón, un diálogo acerca de la tiranía entre Hierón el Viejo de Siracusa y Simónides de Ceos; el Económico, un diálogo en el que interviene Sócrates, y en el que se habla de la dirección de la economía doméstica; los Ingresos, donde se sugiere nuevos sistemas para incrementar los recursos públicos.
Podemos decir, para finalizar, que Jenofonte tuvo muchos lectores en la Antigüedad por la sencillez de su lenguaje y la claridad de sus pensamientos. Tuvo un notable y polifacético talento, pero sin el de un genio.
3.- Textos:
Texto I: Cuando muere Darío, rey de Persia, su hijo Artajerjes sube al poder.
Δαρείου καὶ Παρυσάτιδος γίγνονται παῖδες δύο, πρεσβύτερος μὲν Ἀρταξέρξης, νεώτερος δὲ Κῦρος· ἐπεὶ δὲ ἠσθένει Δαρεῖος καὶ ὑπώπτευε τελευτὴν τοῦ βίου, ἐβούλετο τοὺς παίδας ἀμφοτέρους παρεῖναι. Ὁ μὲν οὖν πρεσβύτερος παρὼν ἐτύγχανε· Κῦρον δὲ μεταπέμπεται ἀπὸ τῆς ἀρχῆς ἧς αὐτὸν σατράπην ἐποίησε, καὶ στρατηγὸν δὲ αὐτὸν ἀπέδειξε πάντων ὅσοι ἐς Κασταλοῦ πεδίον ἁθροίζονται. Ἀναβαίνει οὖν ὁ Κῦρος λαβὼν Τισσαφέρνην ὡς φίλον, καὶ τῶν Ἑλλήνων ἔχων ὁπλίτας ἀνέβη τριακοσίους, ἄρχοντα δὲ αὐτῶν Ξενίαν Παρράσιον. Ἐπεὶ δὲ ἐτελεύτησε Δαρεῖος καὶ κατέστη εἰς τὴν βασιλείαν Ἀρταξέρξης, Τισσαφέρνης διαβάλλει τὸν Κῦρον πρὸς τὸν ἀδελφόν.
(Xen., Anábasis A', I, 1-3)
Texto II: Ciro prepara efectivos y se encamina a través de Lidia y Frigia para destronar a su hermano Artajerjes.
Ἐξελαύνει διὰ τῆς Λυδίας σταθμοὺς τρεῖς παρασάγγας εἴκοσι καὶ δύο ἐπὶ τὸν Μαίανδρον ποταμόν, τούτου τὸ εὖρος δύο πλέθρα (...) Τοῦτον διαβὰς ἐξελαύνει διὰ Φρυγίας σταθμὸν ἕνα παρασάγγας ὀκτὼ εἰς Κολοσσάς, πόλιν οἰκουμένην καὶ εὐδαίμονα καὶ μεγάλην. Ἐνταῦθα ἔμεινεν ἡμέρας ἑπτά· καὶ ἧκε Μένων ὁ Θετταλὸς ὁπλίτας ἔχων χιλίους καὶ πελταστὰς πεντακοσίους, Δόλοπας καὶ Αἰνιᾶνας καὶ Ὀλυνθίους. Ἐντεῦθεν ἐξελαύνει σταθμοὺς τρεῖς παρασάγγας εἴκοσι εἰς Κελαινάς, τῆς Φρυγίας πόλιν οἰκουμένην, μεγάλην καὶ εὐδαίμονα. Ἐνταῦθα Κύρῳ βασίλεια ἦν καὶ παράδεισος μέγας ἀγρίων θηρίων πλήρης, ἃ ἐκεῖνος ἐθήρευεν ἀπὸ ἵππου. (...) Διὰ μέσου δὲ τοῦ παραδείσου ῥεῖ ὁ Μαίανδρος ποταμός.
Jenofonte.
Nace en Atenas en la segunda mitad del siglo V A.C. en el seno de una familia acomodada. Su infancia y juventud transcurrieron durante la Guerra del Peloponeso (431-404 a. C.), en la que participó formando parte de las fuerzas ecuestres. Fue discípulo de Sócrates y escribió diálogos inspirados en su persona. Durante el gobierno de los Treinta Tiranos, Jenofonte se unió a una expedición de mercenarios griegos a Persia conocida como la Expedición de los Diez Mil, contratados por el príncipe persa Ciro el Joven (con quien trabó amistad), que se enfrentaba con su hermano mayor Artajerjes II, el rey de Persia. A la muerte de Ciro en la batalla de Cunaxa, la expedición quedó abandonada a su suerte, por lo que se tuvo que abrir paso a través de 1500 km de territorio hostil hasta conseguir volver a Grecia. El relato de Jenofonte sobre esta expedición lleva por nombre Anábasis y es su obra más conocida. Alejandro Magno consultó durante su invasión a Persia este excelente escrito, que lo ayudó incluso a tomar serias decisiones en el ataque y asedio a diferentes ciudades y fortificaciones.
Tras regresar a Grecia, Jenofonte entra al servicio del rey espartano Agesilao II, que comandaba un cuerpo expedicionario griego para proteger las ciudades griegas de Asia Menor de los persas (396 a. C.). Sin embargo, la alianza griega pronto se rompió y en el 394 a. C. tuvo lugar la batalla de Coronea, en la que Esparta se enfrentó a una coalición de ciudades griegas de la que formaba parte Atenas. Jenofonte tomó parte en la batalla, al servicio de Agesilao, por lo que fue desterrado de su patria. En cualquier caso, los espartanos le distinguieron primero con la proxenía (honores concedidos a un huésped extranjero) y más tarde con una finca en territorio eleo, en Escilunte, cerca de Olimpia, en la que comenzó a escribir parte de su prolífica obra. Aquí se le unieron su esposa, Filesia, y sus hijos, los cuales fueron educados en Esparta.
En el 371 a. C. tuvo lugar la batalla de Leuctra, tras la cual los eleos recuperaron los territorios que les habían sido arrebatados previamente por Esparta, y Jenofonte tuvo que trasladarse a Corinto. Al tiempo, el poder emergente de Tebasoriginó una nueva alianza espartano-ateniense contra Tebas, por lo que le fue levantada la prohibición de volver a su patria. Sin embargo, no hay evidencia de que Jenofonte retornara a Atenas
En sus obras se manifiesta hostil hacia la democracia ateniense y se orienta hacia formas más autoritarias, como las que conoció en Esparta y en Persia. Entre sus obras se destacan las Helénicas, historia de la Guerra del Peloponeso que continúa la obra inacabada de Tucídides, y Ciropedia, una semblanza del rey persa Ciro II el Grande de intención moralizante. Otras obras notables son la Apología de Sócrates, Memorables, El banquete, Agesilao y Hierón.
Fue el pionero en el arte de domar caballos y sentó las bases de la doma clásica con los escritos Sobre la caballería e Hipárquico(sobre el oficial de caballería.Como historiador, Jenofonte tiene notables defectos: no es exhaustivo en la recogida de datos, es olvidadizo y margina hechos de primera importancia. Cuenta las cosas desde su propia perspectiva.Sus escritos son un reportaje de sus propias experiencias en el ejército. Su escritura es fresca, precisa, rápida, tan sólo alterada por la longitud de algunos discursos.
La claridad y sencillez de sus escritos hicieron que ganara multitud de lectores.
Bibliografía
Lisias de Atenas.
1.- Contexto histórico de Lisias:
Tras las Guerras Médicas, Atenas y Esparta se convirtieron en las dos πόλεις hegemónicas en el mundo griego. Atenas, por su parte, avanzó en su régimen democrá
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